900px Escudo de España mazonado.svg    et    armada    escudo ejercito del aire    EscudoGuardiaCivil.svg    National Police Corps of Spain Badge.svg

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

El Evangelio de este segundo domingo de Cuaresma nos presenta el episodio de la Transfiguración de Jesús (cf. Mc 9, 2-10).

Después de anunciar su Pasión a los discípulos, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, sube a un monte alto y allí se manifiesta físicamente en toda su luz. Así les revela el sentido de lo que habían vivido juntos hasta ese momento. La predicación del Reino, el perdón de los pecados, las curaciones y los signos realizados eran en realidad chispas de una luz mayor: la luz de Jesús, la luz que es Jesús. Y de esta luz los discípulos no deben apartar nunca más los ojos, sobre todo en los momentos de prueba, como los que se acercan ahora con la Pasión.

He aquí el mensaje: no apartes nunca los ojos de la luz de Jesús. Un poco como hacían antiguamente los campesinos que, al arar los campos, centraban la mirada en un punto preciso que tenían delante y, manteniendo los ojos fijos en la meta, trazaban surcos rectos. Esto es lo que estamos llamados a hacer los cristianos en el camino de la vida: tener siempre ante los ojos el rostro resplandeciente de Jesús, no quites nunca los ojos de Jesús.

Hermanos y hermanas, ¡abrámonos a la luz de Jesús! Él es amor, Él es vida sin fin. A lo largo de los caminos de la existencia, a veces tortuosos, busquemos su rostro, lleno de misericordia, de fidelidad, de esperanza. Nos ayudan a lograrlo la oración, la escucha de la Palabra, los Sacramentos: La oración, la escucha de la Palabra y los Sacramentos nos ayudan a mantener la mirada fija en Jesús. Y este es un buen propósito para la Cuaresma: cultivar miradas abiertas, convertirnos en "buscadores de luz", buscadores de la luz de Jesús en la oración y en las personas.

Preguntémonos: en mi camino, ¿mantengo la mirada fija en Cristo que me acompaña? Y al hacerlo, ¿dejo espacio para el silencio, la oración, la adoración? Por último, ¿busco cada pequeño rayo de luz de Jesús, que se refleja en mí y en cada hermano y hermana que encuentro? ¿Y me acuerdo de dar gracias al Señor por ello?

Que María, resplandeciente de la luz de Dios, nos ayude a mantener la mirada fija en Jesús y a mirarnos los unos a los otros con confianza y amor.

___________________________

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas

Ayer, 24 de febrero, recordamos con dolor el segundo aniversario del comienzo de la guerra a gran escala en Ucrania. ¡Tantas víctimas, heridos, destrucción, angustia, lágrimas en un período que se está haciendo terriblemente largo y cuyo final aún no se vislumbra! Es una guerra que no sólo está devastando esa región de Europa, sino que está desatando una onda global de miedo y odio. Al tiempo que renuevo mi más profundo afecto por el atormentado pueblo ucraniano y rezo por todos, especialmente por las numerosas víctimas inocentes, abogo por el restablecimiento de ese poco de humanidad que cree las condiciones para una solución diplomática en busca de una paz justa y duradera. Y, hermanos y hermanas, ¡no nos olvidemos de rezar por Palestina, por Israel y por los numerosos pueblos devastados por la guerra, y de ayudar concretamente a los que sufren! Pensemos en tanto sufrimiento, pensemos en los niños heridos, inocentes.

Sigo con preocupación el aumento de la violencia en la parte oriental de la República Democrática del Congo. Me uno al llamamiento de los obispos a rezar por la paz, esperando el fin de los combates y la búsqueda de un diálogo sincero y constructivo.

Son preocupantes los secuestros cada vez más frecuentes en Nigeria. Expreso mi cercanía en la oración al pueblo nigeriano, esperando que se hagan esfuerzos para frenar en lo posible la propagación de estos episodios.

También estoy cerca de la población de Mongolia, azotada por una ola de frío intenso que está teniendo graves consecuencias humanitarias. Este fenómeno extremo es también un signo del cambio climático y de sus efectos. La crisis climática es un problema social global, que afecta profundamente a la vida de muchos hermanos y hermanas, especialmente a los más vulnerables: recemos para que se tomen decisiones sabias y valientes que contribuyan al cuidado de la creación.

Les saludo, fieles de Roma y de diversas partes del mundo, especialmente a los peregrinos de Jaén (España), a los jóvenes greco-católicos rumanos de París, a las Comunidades Neocatecumenales de Polonia, Rumanía e Italia.

Saludo al Pontificio Seminario Interregional Campano de Posillipo, a la Secretaría del Foro Internacional de Acción Católica, a los Scouts de Paliano y a los confirmandos de Lastra Signa, Torre Maina y Gorzano.

Saludo también a la Federación Italiana de Enfermedades Raras, al Círculo Cultural 'Reggio Ricama', a los miembros del Movimiento No Violento y a los voluntarios de la Asociación N.O.E.T.A. Y saludo a los muchachos de la Inmaculada.

Les deseo a todos un buen domingo. Por favor, no olviden rezar por mí. Buen almuerzo y hasta luego.

[Multimedia]

1ª lectura: Lo condenaremos a muerte ignominiosa.

Lectura del libro de la Sabiduría 2, 1a. 12-22
Se decían los impíos, razonando equivocadamente:

«Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso: se opone a nuestro modo de actuar, nos reprocha las faltas contra
la ley y nos reprende contra la educación recibida; presume de conocer a Dios y se llama a sí mismo hijo de Dios.

Es un reproche contra nuestros criterios, su sola presencia nos resulta insoportable. Lleva una vida distinta de todos
los demás y va por caminos diferentes. Nos considera moneda falsa y nos esquiva como a impuros.

Proclama dichoso el destino de los justos, y presume de tener por padre a Dios. Veamos si es verdad lo que dice,
comprobando cómo es su muerte.

Si el justo es hijos de Dios, él lo auxiliará y lo librará de las manos de sus enemigos. Lo someteremos a ultrajes
y torturas, para conocer su temple y comprobar su resistencia. Lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues según
dice, Dios lo salvará».

Así discurren, pero se equivocan, pues los ciega su maldad. Desconocen los misterios de Dios, no esperan el
premio de la santidad, ni creen en la recompensa de una vida intachable.

Salmo: Sal 33, 17-18. 19-20, 21 y 23

R. El Señor está cerca de los atribulados.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo librará el Señor. R.

Él cuida de todos sus huesos,
y ni uno solo se quebrará.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R.

Versículo Mt 4, 4b

No solo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. R.

Evangelio: Intentaban agarrarlo, pero todavía no había llegado su hora.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 7, 1-2. 10. 25-30

En aquel tiempo, recorría Jesús la Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo.
Se acercaba la fiesta judía de las tiendas.

Después que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino
a escondidas.

Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:

«¿No es éste el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los
jefes se han convencido de que éste es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías,
cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene». Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:

«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero
es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».

Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

 

1ª lectura: Arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo.

Lectura del libro del Éxodo 32, 7-14

En aquellos días, el Señor dijo a Moisés:

«Anda, baja de la montaña, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado
del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios
y proclaman: “Éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto”». Y el Señor añadió a Moisés:

«Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso, déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta
consumirlos. Y de ti haré un gran pueblo». Entonces Moisés suplicó al Señor, su Dios:

«¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto, con gran poder y mano
robusta? ¿Por qué han de decir los egipcios: “Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas
y exterminarlos de la superficie de la tierra”? Aleja el incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu
pueblo. Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo: “Multiplicaré vuestra
descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia
para que la posea por siempre».

Entonces se arrepintió el Señor de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.

Salmo: Sal 105, 19-20. 21-22. 23

R. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en la tierra de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R.

Dios hablaba ya de aniquilarlos;
pero Moisés, su elegido,
se puso en la brecha frente a él,
para apartar su cólera del exterminio. R.

Versículo Cf. Jn 3, 16

Tanto amó Dios al mundo,
que entregó a su Unigénito;
todo el que cree en él tiene vida eterna. R.

Evangelio: Hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 5, 31-47

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que
es verdadero el testimonio que da de mí.

Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del
testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba,
y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras
que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha
enviado.

Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su rostro,
y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis.

Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no
queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de
Dios no está en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio,
a ese sí lo recibiréis.

¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios?
No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.
Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no creéis en sus escritos, ¿cómo vais a
creer en mis palabras?».

1ª lectura: Te he constituido alianza del pueblo, para restaurar el país.

Lectura del libro de Isaías 49, 8-15

Esto dice el Señor:

«En tiempo de gracia te he respondido, en día propicio te he auxiliado; te he defendido y constituido alianza del
pueblo, para restaurar el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: “Salid”, a los que
están en tinieblas: “Venid a la luz.” Aun por los caminos pastarán, tendrán praderas en todas las dunas; no pasarán
hambre ni sed, no les hará daño el bochorno ni el sol; porque los conduce el compasivo y los guía a manantiales
de agua.

Convertiré mis montes en caminos, y mis senderos se nivelarán.

Miradlos venir de lejos; miradlos, del Norte y del Poniente, y los otros del país de Sin.

Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece
de los desamparados». Sión decía: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado».

¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque
ella se olvidará, yo no te olvidaré.

Salmo: Sal 144, 8-9. l3cd-14. 17-18

R. El Señor es clemente y misericordioso.
El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.

Versículo Jn 11, 25a. 26

Yo soy la resurrección y la vida - dice el Señor -;
el que cree en mí no morirá para siempre. R.

Evangelio: Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo
da vida a los que quiere.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 5, 17-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».

Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no sólo quebrantaba el sábado, sino también llamaba
a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.

Jesús tomó la palabra y les dijo:

«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo
que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le
mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro. Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da
vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.

Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio. para que todos honren al Hijo como
honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió. En verdad, en verdad os digo: quien
escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de
la muerte a la vida.

En verdad, en verdad os digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y
los que hayan oído vivirán.

Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha
dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.

No os sorprenda, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho
el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio. Yo no puedo
hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad
del que me envió».

1ª lectura: Vi agua que manaba del templo, y habrá vida donde llegue el torrente.

Lectura de la profecía de Ezequiel 47, 1-9. 12

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo el Señor.

De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este - el templo miraba a levante -. El agua iba bajando
por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera
hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.

El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el
agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba
hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua que me llegaba hasta la
cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado. Entonces
me dijo:

«¿Has visto, hijo de hombre?».

Después me condujo por la ribera del torrente.

Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. Me dijo:

«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacía la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando
hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente se agita, allí donde desemboque la corriente,
tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado
el mar, y habrá vida allí donde llegue el torrente.

En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán
sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible
y sus hojas medicinales».

Salmo: Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9

R. El Señor del universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios
de Jacob

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R.

Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R.

El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R.

Versículo Sal 50, 12a. 14a

Oh Dios, crea en mí un corazón puro;
y devuélveme la alegría de tu salvación. R.

Evangelio: Al momento aquel hombre quedó sano.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 5, 1-3. 5-16

Se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.

Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco
soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:

«¿Quieres quedar sano?». El enfermo le contestó:

«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se
me ha adelantado». Jesús le dice:

«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».

Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.

Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:

«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla». Él les contestó:

«El que me ha curado es quien me ha dicho: Toma tu camilla y echa a andar». Ellos le preguntaron:

«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».

Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio,
se había alejado. Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:

«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».

Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado. Por esto los judíos perseguían
a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

1ª lectura: Ya no se oirán ni llanto ni gemido.

Lectura del libro de Isaías 65, 17-21

Esto dice el Señor:

«Mirad: mirad voy a crear un nuevo cielo y una nueva tierra: de las cosas pasadas ni habrá recuerdo ni
vendrá pensamiento.

Regocijaos, alegraos por siempre por lo que voy a crear: yo creo a Jerusalén “alegría”, y a su pueblo,
“júbilo”. Me alegraré por Jerusalén y me regocijaré con mi pueblo, ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido;
ya no habrá allí niño que dure pocos días, ni adulto que no colme sus años, pues será joven quien muera
a los cien años, y quien no los alcance se tendrá por maldito. Construirán casas y las habitarán, plantarán
viñas y comerán los frutos».

Salmo: Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b

R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor,
sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.

Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo. R.

Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.

Versículo Cf. Am 5, 14

Buscad el bien, no el mal, y viviréis;
y el Señor estará con vosotros. R.

Evangelio: Anda, tu hijo vive.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 4, 43-54

En aquel tiempo, salió Jesús de Samaria para Galilea. Jesús mismo había hecho esta afirmación:

«Un profeta no es estimado en su propia patria».

Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén
durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había
convertido el agua en vino.

Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea
a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo:

«Si no veis signos y prodigios, no creéis». El funcionario insiste:

«Señor, baja antes de que se muera mi niño». Jesús le contesta:

«Anda, tu hijo vive».

El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su
encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron:
«Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».

El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda
su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Cursillo Prematrimonial en Guardia Civil

El pasado fin de semana, la Vicaría Episcopal de la Guardia Civil llevó a cabo una serie de cursillos prematrimoniales enfocados en materias psicológicas y sacramentales, ofreciendo a las 12 parejas asistentes, herramientas y conocimientos fundamentales para el camino hacia el matrimonio canónico. El evento, que tuvo lugar en la Dirección General, reunió a parejas comprometidas con la idea de fortalecer su relación antes de dar el gran paso hacia el matrimonio.

El 7 de febrero tuvo lugar la convivencia, en el contexto de la Cuaresma, para los jóvenes del colegio Nuestra Señora de Loreto que se están preparando para recibir el sacramento de la confirmación.

La convivencia se llevó a cabo en “Villa San José”, casa de las Religiosas esclavas de la Virgen Dolorosa que los acogieron con gran generosidad.

7 /3/2024 - Jueves de la 3ª semana de Cuaresma, feria.

1ª lectura: Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios.

Lectura del libro de Jeremías 7, 23-28

Esto dice el Señor:

«Esta fue la orden que di a mi pueblo:

“Escuchad mi voz. Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y
todo os irá bien”.

Pero no escucharon ni prestaron caso. Al contrario, caminaron
según sus ideas, según la maldad de su obstinado
corazón. Me dieron la espalda y no la cara.

Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero
no me escucharon ni me hicieron caso: Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres.

Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán.
Aun así les dirás:

“Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad,
se la han arrancado de la boca”».

Salmo: Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9

R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.

Versículo JI 2, 12-13

Ahora - dice el Señor -,
convertíos a mí de todo corazón,
porque soy compasivo y misericordioso. R.

Evangelio: El que no está conmigo está contra mí.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 14-23

En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.

Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a habló el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos
de ellos dijeron:

«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».

Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. El, conociendo sus pensamientos, les dijo:

«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y se cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha
dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el
poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién
los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios,
entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su
palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que
se fiaba y reparte el botín.

El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».

El martes 5 de marzo, en la Parroquia Castrense Nuestra Señora de Loreto de Alcalá de Henares, se reunieron un grupo de fieles para celebrar una Hora Santa con el movimiento Hakuna y así profundizar mejor en el misterio del tiempo cuaresmal en el que estamos inmersos.

El numeroso grupo de jóvenes y feligreses que se reunió en la parroquia comenzó con una charla en la que profundizaron en el sentido del ayuno cuaresmal.

Página 7 de 262

Más Noticias

Amigos Fuertes de Dios

  • “Responder a la llamada de Dios siempre es una aventura, pero vale la pena correr el riesgo”

    Santa Edith Stein(Santa Teresa Benedicta de la Cruz)  

EncabezadoWeb Espanâol3

cabecera familia y vida pequeño copia

Roma

cropped-Logo_White_Background.jpg

 CALENDARIO PASTORAL

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Camino de Santiago

cocha flecha peregrinos camino santiago 98

LECTURAS DE MISA.jpg

Cartel ejercicos espirituales copia

Acceso

Bienvenidos

Interes

  • Sínodo 2021-2022

    Sínodo 2021-2022

    DIEZ COSAS QUE EL PAPA FRANCISCO QUIERE QUE SEPAS SOBRE LA SINODALIDAD. Carlos Martínez Oliveras Ya en el prólogo del Card. Grech, Secretario General del Leer más...
  • Causa Padre Huidobro

    Causa Padre Huidobro

    Causa Padre Huidobro.   ORACIÓN Señor Dios nuestro, que mostraste el camino de la virtud en medio de la contienda a tu Siervo el Padre Leer más...
  • 1

Noticias del Papa Francisco

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • 32
  • 33
  • 34
  • 35
  • 36
  • 37
  • 38
  • 39
  • 40
  • 41
  • 42
  • 43
  • 44
  • 45
  • 46
  • 47
  • 48
  • 49
  • 50
  • 51
  • 52
  • 53
  • 54
  • 55
Volver
facebook_page_plugin