free joomla extensions

        

 900px Escudo de España mazonado.svg    et    armada    escudo ejercito del aire    EscudoGuardiaCivil.svg    National Police Corps of Spain Badge.svg

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy, el Evangelio nos habla de la corrección fraterna (cf. Mt 18, 15-20), que es una de las expresiones más grandes del amor, y también una de las que requieren un mayor esfuerzo, porque no es fácil corregir a los demás. Cuando un hermano en la fe comete una falta contra ti, tú, sin rencor, ayúdalo, corrígelo. Ayudar corrigiendo.

Pero, por desgracia, lo primero que se suele crear en torno a quien se equivoca son las habladurías, mediante las que todo el mundo se entera del error, con todos los detalles, ¡menos el interesado! Esto no es justo, hermanos y hermanas, esto no agrada a Dios. No me canso de repetir que los chismes son una plaga en la vida de las personas y de las comunidades, porque traen división, traen sufrimiento, traen escándalo, y nunca ayudan a mejorar, a crecer. Un gran maestro espiritual, san Bernardo, decía que la curiosidad estéril y las palabras superficiales son los primeros peldaños de la escalera de la soberbia, que no conduce hacia lo alto, sino hacia abajo, precipitando al hombre a la perdición y la ruina (cfr. Los grados de la humildad y la soberbia).

Jesús, en cambio, nos enseña a comportarnos de otra manera. Esto es lo que dice hoy: "Si tu hermano comete una falta contra ti, ve y repréndelo entre tú y él a solas" (v. 15). Háblale "cara a cara", háblale lealmente, para ayudarlo a entender en qué se equivoca. Y esto hazlo por su bien, superando la vergüenza y encontrando el verdadero valor, que no es hablar mal de él a sus espaldas, sino decirle las cosas a la cara con mansedumbre y amabilidad.

Pero, podemos preguntarnos, ¿y si no es suficiente? ¿Y si no lo entiende? Entonces hay que buscar ayuda. Pero, ¡cuidado! ¡No la del grupito que chismea! Jesús dice: "Toma contigo una o dos personas" (v. 16), refiriéndose a personas que realmente quieran ayudar a ese hermano o a esa hermana que ha errado.

¿Y si sigue sin entender? Entonces, dice Jesús, involucra a la comunidad. Pero también en este caso, seamos claros: no se trata de poner a la persona en la picota, de avergonzarla públicamente, sino de unir los esfuerzos de todos para ayudarla a cambiar. Señalar con el dedo a las personas no es bueno; de hecho, a menudo hace más difícil que quien se ha equivocado reconozca su propio error. Más bien, la comunidad debe hacerle sentir a él o a ella que, a la vez que condena el error, está cerca de la persona con la oración y el afecto, siempre dispuesta a ofrecer el perdón, la comprensión, y a empezar de nuevo.

Entonces, preguntémonos: ¿cómo trato a los que se equivocan contra mí? ¿Me lo guardo y acumulo resentimiento? “Me la pagarás”: esta expresión que nos viene tantas veces, “me la pagarás”. ¿Hablo acerca de ello a espaldas del otro?: “¿Sabes lo que ha hecho ese?”… ¿O soy valiente e intento hablar con él o ella? ¿Rezo por él o ella, pido ayuda para hacer el bien? Y nuestras comunidades, ¿se hacen cargo de los que caen, para que puedan volver a levantarse y empezar una nueva vida? ¿Señalan con el dedo o abren sus brazos? ¿Qué haces tú? ¿Apuntas con el dedo o abres los brazos?

Que María, que siguió amando incluso cuando escuchaba a la gente condenar a su Hijo, nos ayude a buscar siempre el camino del bien.

_______________________

Después del Ángelus:

Queridos hermanos y hermanas

Deseo expresar mis condolencias al querido pueblo de Marruecos, golpeado por un terremoto devastador. Rezo por los heridos, por los que han perdido la vida -¡tantos! - y por sus familias. Doy las gracias a los socorristas y a todos los que trabajan para aliviar el sufrimiento de la gente; que la ayuda concreta de todos sostenga a la población en estos trágicos momentos: ¡estamos con el pueblo de Marruecos!

Hoy han sido beatificados en Markowa, Polonia, los mártires José y Victoria Ulma con sus siete hijos: una familia entera exterminada por los nazis el 24 de marzo de 1944 por haber dado refugio a algunos judíos perseguidos. Al odio y la violencia que caracterizaban aquella época, opusieron el amor evangélico. Que esta familia polaca, que representó un rayo de luz en las tinieblas de la Segunda Guerra Mundial, sea para todos nosotros un modelo a imitar en el celo por el bien y en el servicio a los necesitados. ¡Aplaudamos a esta familia de Beatos!

Y siguiendo su ejemplo, sintámonos llamados a oponer a la fuerza de las armas aquella de la caridad; a la retórica de la violencia, la tenacidad en la oración. Hagámoslo especialmente por tantos países que sufren la guerra; de modo especial, intensifiquemos nuestra oración por la atormentada Ucrania. Ahí están las banderas de Ucrania, que está sufriendo tanto, ¡tanto!

Pasado mañana, 12 de septiembre, el querido pueblo etíope celebrará su tradicional Año Nuevo. Quisiera dirigir mis más cordiales saludos a toda la población, deseándole que sea bendecida con los dones de la reconciliación fraterna y de la paz.

Dirigimos hoy nuestro pensamiento a la abadía del Mont-Saint-Michel, en Normandía, que celebra mil años de la consagración de su templo.

Y los saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos de Italia y de diversos países, en particular a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Madrid, a la comunidad pastoral Cristo Risorto de Saronno, a los confirmandos de Soliera, a los estudiantes de bachillerato de Lucca.

A punto de comenzar el año catequético, Elledici, editorial de los Salesianos, regala hoy a los presentes en la plaza un subsidio para la catequesis, titulado "Paso a paso": ¡Es un hermoso regalo! Aprovecho la ocasión para agradecer a los catequistas su valioso trabajo y desear a los chicos y chicas de la catequesis la alegría del encuentro con Jesús.

Les deseo a todos un buen domingo y, por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Que tengan un buen almuerzo y hasta luego!

[Multimedia]

El pasado martes se inició el nuevo curso escolar en el Colegio Menor Nuestra Señora de Loreto de Madrid.

Entre los actos  a destacar que se celebró la Santa Misa a la que asistieron numerosos alumnos de los distintos cursos junto con sus profesores y personal que trabaja en el Colegio.

El pasado viernes 1 de septiembre, el Regimiento de Artillería Nº93, perteneciente a la isla de Tenerife, y la Muy Antigua y Venerable Hermandad de la Sangre de Cristo y la Santa Cruz asistieron a una Eucaristía de acción de gracias oficiada en la capilla del Regimiento y celebrada por el capellán castrense Marcos Javier Albertos Albertos.

El Provincial de los Religiosos Terciarios Capuchinos, Fr. Jürgen Hoffend, ha visitado esta mañana el Arzobispado Castrense.

Fr. Jürgen Hoffend ha sido recibido por el Arzobispo Castrense de España, Monseñor D. Juan Antonio Aznárez, y a continuación han mantenido un encuentro en el que han tratado de temas de interés común.

 Esta mañana ha dado comienzo en el Arzobispado Castrense, el Curso de Adaptación 2023 para capellanes castrenses de nueva incorporación.

En esta ocasión se incorporarán al Arzobispado Castrense, seis nuevos capellanes que, una vez finalizado el curso de adaptación, se incorporarán a sus destinos como capellanes castrenses en Unidades de los Ejércitos, la Armada, La Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy en el Evangelio (cf. Mt 16,13-20) Jesús pregunta a los discípulos – una hermosa pregunta: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» (v. 13).

Es una pregunta que podemos hacernos también nosotros: ¿Qué dice la gente de Jesús? En general, cosas hermosas: muchos lo ven como un gran maestro, como una persona especial: buena, justa, coherente, valiente… Pero, ¿esto es suficiente para entender quién es, y, sobre todo, es suficiente para Jesús? Parece que no. Si Él fuera solamente un personaje del pasado – como lo eran para la gente de aquel tiempo las figuras citadas en el mismo Evangelio, Juan Bautista, Moisés, Elías y los grandes profetas – sería solo un hermoso recuerdo de un tiempo pasado. Y esto para Jesús no está bien. Por eso, inmediatamente después, el Señor plantea a los discípulos la pregunta decisiva: «Y vosotros – ¡vosotros! – ¿quién decís que soy yo?» (v. 15). ¿Quién soy yo para vosotros, ahora? Jesús no quiere ser un protagonista de la historia, sino que quiere ser protagonista de tu presente, de mi presente; no un profeta lejano: Jesús quiere ser el Dios cercano.

Cristo, hermanos y hermanas, no es un recuerdo del pasado, sino el Dios del presente. Si fuera solo un personaje histórico, imitarlo hoy sería imposible: nos encontraríamos frente al gran foso del tiempo y, sobre todo, ante su modelo, que es como una montaña altísima e inalcanzable; deseosos de escalarla, pero sin las capacidades ni los medios necesarios. En cambio, Jesús está vivo: recordemos esto, Jesús está vivo, Jesús vive en la Iglesia, vive en el mundo, Jesús nos acompaña, Jesús está a nuestro lado, nos ofrece su Palabra, nos ofrece su gracia, que iluminan y reconfortan en el camino: Él, guía experto y sabio, está feliz de acompañarnos en los senderos más difíciles y en las ascensiones más impracticables.

Queridos hermanos y hermanas, en el camino de la vida no estamos solos, porque Cristo está con nosotros, Cristo nos ayuda a caminar, como hizo con Pedro y con los demás discípulos. Precisamente Pedro, en el Evangelio de hoy, lo comprende y por gracia reconoce en Jesús «el Hijo del Dios vivo» (v. 16): “Tú eres el Cristo, Tú eres el Hijo de Dios vivo”, dice Pedro; no es un personaje del pasado, sino el Cristo, es decir, el Mesías, el esperado; no es un héroe difunto, sino el Hijo de Dios vivo, hecho hombre y venido para compartir las alegrías y las fatigas de nuestro camino. No nos desanimemos si a veces la cima de la vida cristiana parece demasiado alta y el camino demasiado empinado. Miremos a Jesús, siempre; miremos a Jesús que camina junto a nosotros, que acoge nuestras fragilidades, comparte nuestros esfuerzos y apoya sobre nuestros hombros débiles su brazo firme y suave. Con Él cerca, también nosotros tendámonos la mano los unos a los otros y renovemos la confianza: ¡Con Jesús lo que parece imposible en solitario ya no lo es, con Jesús se puede avanzar!

Hoy nos hará bien repetirnos la pregunta decisiva, que sale de su boca: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (cf. v. 15). Tú – Jesús te dice – tú, ¿quién dices que soy yo? Escuchemos la voz de Jesús que nos pregunta esto.  En otras palabras: Para mí, ¿quién es Jesús? ¿Un gran personaje, un punto de referencia, un modelo inalcanzable? ¿O es el Hijo de Dios, que camina a mi lado, que puede llevarme hasta la cima de la santidad, allí donde en solitario no soy capaz de llegar? ¿Jesús está realmente vivo en mi vida, Jesús vive conmigo? ¿Es mi Señor? ¿Yo me encomiendo a él en los momentos de dificultad? ¿Cultivo su presencia a través de la Palabra, a través de los Sacramentos? ¿Me dejo guiar por Él, junto a mis hermanos y hermanas, en la comunidad?

Que María, Madre del Camino, nos ayude a sentir a su Hijo vivo y presente junto a nosotros.

________________________

Después del Ángelus

¡Queridos hermanos y hermanas!

El jueves partiré por un viaje de algunos días hacia el corazón de Asia, a Mongolia. Se trata de una visita muy deseada, que será la ocasión para abrazar una Iglesia pequeña en los números, pero vivaz en la fe y grande en la caridad; y también para encontrar de cerca a un pueblo noble, sabio, con una gran tradición religiosa que tendré el honor de conocer, especialmente en el contexto de un evento interreligioso. Deseo ahora dirigirme precisamente a vosotros, hermanos y hermanas de Mongolia, diciéndoos que estoy feliz de viajar para estar entre vosotros como hermano de todos. Agradezco a vuestras autoridades por la cortés invitación e a todos lo que, con gran compromiso, están preparando mi llegada. Pido a todos que acompañen esta visita con la oración.

Aseguro el recuerdo en la oración por las víctimas de los incendios que se han declarado en estos días en el noreste de Grecia, y expreso cercanía solidaria al pueblo griego. Y permanezcamos siempre cerca también del pueblo ucraniano, que sufre por la guerra, y sufre tanto: ¡No olvidemos a Ucrania!

Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de Italia y de muchos países.

En particular, saludo al grupo parroquial llegado de Madrid; a los sacerdotes de la diócesis de Molfetta-Ruvo-Giovinazzo-Terlizzi, con su obispo; a los fieles de San Gaetano da Thiene en Melìa; a las familias del barrio Pizzo Carano de San Cataldo y a los ciclistas de la Ciociaria. Saludo a los monaguillos de la unidad pastoral de Codevigo, en la diócesis de Padua, en peregrinaje a Roma con su párroco.

Hoy se recuerda a Santa Mónica, madre de San Agustín: con sus oraciones y sus lágrimas pedía al Señor la conversión del hijo; ¡mujer fuerte, gran mujer! Recemos por las muchas madres que sufren cuando los hijos se han perdido un poco o están en caminos difíciles de la vida.

Deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

[Multimedia]

Los miembros del Batallón de Zapadores XVI, con destino en la Cuesta, Tenerife, al frente del capitán D. Jaime Carande Rodríguez realizaron una marcha a pie el jueves 10 de agosto al Santuario de la Virgen de Candelaria con motivo de su festividad del 15 de agosto.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy el Evangelio narra el encuentro de Jesús con una mujer cananea, fuera del territorio de Israel (cf. Mt 15,21-28). Esta le pide que libere a su hija, atormentada por un demonio, pero el Señor no la escucha. Ella insiste y los discípulos le piden que la atienda para que pare, pero Jesús explica que su misión está destinada a los hijos de Israel y usa esta imagen: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». Y la mujer, valiente, responde: «Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos». Entonces Jesús le dice: «“Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. En aquel momento quedó curada su hija» (vv. 26-28). ¡Una historia hermosa esta! Y esto sucedió a Jesús.

Vemos que Jesús cambia de actitud y lo que le hace cambiar es la fuerza de la fe de aquella mujer. Detengámonos, entonces, brevemente, en estos dos aspectos: el cambio de Jesús y la fe de la mujer.

El cambio de Jesús. Él estaba dirigiendo su predicación al pueblo elegido; después, el Espíritu Santo empujaría la Iglesia hasta los confines del mundo. Pero aquí tiene lugar, podemos decir, un adelanto, por el que, en el episodio de la mujer cananea, ya se manifiesta la universalidad de la obra de Dios. Es interesante esta disponibilidad de Jesús: frente a la oración de la mujer “adelanta los planes”, ante su caso concreto se convierte aún en más condescendiente y compasivo. Dios es así: es amor, y quien ama no permanece rígido. Sí, permanece firme, pero no rígido. No permanece rígido en sus propias posiciones, sino que se deja mover y conmover; sabe cambiar sus esquemas. Y el amor es creativo y nosotros cristianos, si queremos imitar a Cristo, estamos invitados a la disponibilidad del cambio. Cuánto bien hace en nuestras relaciones, pero también en la vida de fe, ser dóciles, escuchar verdaderamente, enternecernos en nombre de la compasión y del bien ajeno, como Jesús hizo con la cananea. La docilidad para cambiar. Corazones dóciles para cambiar.

Miremos entonces a la fe de la mujer, que el Señor alaba, diciendo que es «grande» (v. 28). A los discípulos les parece grande solo su insistencia, pero Jesús alaba diciendo que es grande, Jesús ve la fe; los discípulos ven la insistencia solamente. Si pensamos en ello, aquella mujer extranjera probablemente conocía poco, o nada, las leyes y los preceptos religiosos de Israel. ¿En qué consiste entonces su fe?

La mujer no es rica de conceptos, sino que es rica de hechos: la cananea se acerca, se postra, insiste, mantiene un diálogo estrecho con Jesús, supera todos los obstáculos con tal de hablar con Él. Supera todos los obstáculos para hablarle. He aquí la concreción de la fe, que no es una etiqueta religiosa -la fe no es una etiqueta religiosa-, sino una relación personal con el Señor. ¿Cuántas veces se cae en la tentación de confundir la fe con una etiqueta? La fe de la mujer no está hecha de protocolo teológico, sino de insistencia: llama a la puerta, llama, llama; no está hecha de palabras, sino de oración. Y Dios no resiste cuando se le reza. Porque dijo: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá» (Mt 7,7).

Hermanos y hermanas, a la luz de todo esto podemos hacernos algunas preguntas. A partir del cambio de Jesús, por ejemplo: ¿yo soy capaz de cambiar de opinión? ¿Sé ser comprensivo, sé ser compasivo o permanezco rígido en mis posiciones? ¿En mi corazón   hay algo de rigidez? Que no es firmeza: la rigidez es mala, la firmeza es buena.  Y a partir de la fe de la mujer: ¿cómo es mi fe? ¿Se detiene en conceptos y palabras o es realmente vivida con la oración y las acciones? ¿Sé dialogar con el Señor, sé insistir con Él, o me conformo con recitar cualquier fórmula hermosa? Que la Virgen nos haga disponibles al bien y concretos en la fe.

________________________

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

sigo con preocupación lo que está sucediendo en Níger. Me uno al llamamiento de los obispos en favor de la paz en el país y de la estabilidad en la región del Sahel. Acompaño con la oración los esfuerzos de la comunidad internacional para encontrar lo antes posible una solución pacífica por el bien de todos. Recemos por el querido pueblo nigeriano. E invoquemos la paz también para todas las poblaciones heridas por guerras y violencias, especialmente recemos por Ucrania, que sufre desde hace tanto tiempo.

Os saludo a todos vosotros, fieles de Roma y peregrinos de diversos países. En particular saludo a los nuevos seminaristas del Colegio Norteamericano y les deseo un buen camino formativo; así como también saludo a la comunidad “de la Borriquita” de Cádiz, España; saludo después a los polacos, pensando también en las mujeres y en las jóvenes peregrinas en el Santuario de Nuestra Señora en Piekary Śląskie.

Saludo a los jóvenes del Proyecto “Tucum”, que desde hoy inician un Via Lucis a través de las estaciones ferroviarias italianas, para encontrar a las personas que viven al margen y para llevarles la esperanza del Evangelio.

Os saludo a todos vosotros y os deseo un buen domingo. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta pronto.

[Multimedia]

El lunes día 7 de agosto un grupo de treinta y cuatro artilleros al frente del Teniente Coronel Juan Jesús Ariza Gomez, jefe accidental del Regimiento de Artillería nº93 de la isla de Tenerife, se trasladaron al Santísimo Cristo de la Laguna para, acompañados del esclavo mayor y algunos miembros de la Esclavitud del Stmo. Cristo de La Laguna, participar en la Eucaristía de las doce de la mañana y encomendarse al Santísimo Cristo para pedirle su protección para estos militares que próximamente marcharán a Estonia para relevar a sus compañeros que se encuentran en estos momentos allí.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy el Evangelio narra un prodigio particular de Jesús: Él, de noche, camina sobre las aguas del lago de Galilea para encontrarse con los discípulos que estaban realizando la travesía en barca (cfr Mt 14,22-33). Nos preguntamos, ¿por qué Jesús ha hecho esto? ¿Como si fuera un espectáculo? ¡No! Pero, ¿por qué? ¿Quizá por una necesidad urgente e imprevisible, para socorrer a los suyos que se encontraban bloqueados por el viento en contra? No, porque fue Él quien programó todo, les hizo salir por la noche, incluso – dice el texto – “obligándoles” (cfr v. 22). ¿Quizá para hacerles una demostración de grandeza y de poder? Pero esto no es propio de Él, que es tan sencillo. Entonces, ¿por qué lo hizo? ¿Por qué quiso caminar sobre las aguas?

Detrás del caminar sobre las aguas hay un mensaje no inmediato, un mensaje para que acojamos nosotros. De hecho, en aquella época las grandes extensiones de agua eran consideradas sedes de fuerzas malignas no dominables por el hombre; especialmente si eran agitadas por la tempestad, los abismos eran símbolo del caos y hacían referencia a las oscuridades de los infiernos. Entonces, los discípulos se encontraban en el medio del lago en la oscuridad: en ellos está el miedo de ahogarse, de ser absorbidos por el mal. Y aquí llega Jesús, que camina sobre las aguas, es decir por encima de las fuerzas del mal, Él camina por encima de las fuerza del mal y dice a los suyos: «¡Ánimo!, que soy yo; no temáis» (v. 27). Es todo un mensaje que Jesús nos da. Este es el sentido del signo: los poderes malignos, que nos asustan y no logramos dominar, con Jesús se redimensionan inmediatamente. Él, caminando sobre las aguas, quiere decirnos: “no temas, yo pongo bajo los pies a tus enemigos” - bonito mensaje: “yo pongo bajo los pies a tus enemigos” -: ¡no las personas!, no son esos los enemigos, sino la muerte, el pecado, el diablo: estos son los enemigos de la gente, nuestros enemigos. Y Jesús estos enemigos los pisa por nosotros.

Cristo hoy repite a cada uno de nosotros: “¡Animo, soy yo, no temas!”. Ánimo, es decir, porque estoy yo, porque ya no estás solo en las aguas agitadas de la vida. Y entonces, ¿qué hacer cuando nos encontramos en mar abierto y a merced de vientos contrarios? ¿Qué hacer en el miedo, que es un mar abierto, cuando se ve solo oscuridad y nos sentimos perdidos? Debemos hacer dos cosas, que en el Evangelio hacen los discípulos. ¿Qué hacen los discípulos? Invocan y acogen a Jesús. En los momentos peores, más oscuros, de tempestad, invocar a Jesús y acoger a Jesús.

Los discípulos invocan a Jesús: Pedro camina un poco sobre las aguas hacia Jesús, pero después se asusta, se hunde y entonces grita: «¡Señor, sálvame!» (v. 30). Invoca a Jesús, llama a Jesús. Es bonita esta oración, con la cual se expresa la certeza de que el Señor puede salvarnos, que Él vence nuestro mal y nuestros miedos. Os invito a repetirla ahora todos juntos: ¡Señor, sálvame! Juntos, tres veces: ¡Señor sálvame, Señor sálvame, Señor sálvame!

Y después los discípulos acogen. Primero invocan, después acogen a Jesús en la barca. El texto dice que, apenas subió a bordo, «amainó el viento» (v. 32). El Señor sabe que la barca de la vida, así como la barca de la Iglesia, está amenazada por vientos contrarios y que el mar sobre el que navegamos a menudo está agitado. Él no nos salva de la fatiga de la navegación, es más – el Evangelio lo subraya – impulsa a los suyos a partir: es decir, nos invita a afrontar las dificultades, para que también estas se conviertan en lugares de salvación, ya que Jesús las vence, se conviertan en ocasiones para encontrarle a Él. El, de hecho, en nuestros momentos de oscuridad viene a nuestro encuentro, pidiendo ser acogido, como esa noche en el lago.

Por tanto, preguntémonos: en los miedos, en las dificultades, ¿cómo me comporto? ¿Voy adelante solo, con mis fuerzas, o invoco al Señor con confianza? ¿Y cómo va mi fe? ¿Creo que Cristo es más fuerte que las olas y que los vientos adversos? Pero, sobre todo: ¿navego con Él? ¿Lo acojo, le hago sitio en la barca de mi vida – nunca solo, siempre con Jesús - le confío el timón?

María, Madre de Jesús, Estrella del mar, nos ayude a buscar, en las travesías oscuras, la luz de Jesús.

________________________________________

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas,

otro trágico naufragio ha sucedido hace algunos días en el Mediterráneo: cuarenta y una personas han perdido la vida. He rezado por ellas. Y con dolor y vergüenza debemos decir que desde el inicio del año ya casi dos mil hombres, mujeres y niños han muerto en este mar tratando de llegar a Europa. Es una llaga abierta de nuestra humanidad. Animo los esfuerzos políticos y diplomáticos que tratan de sanarla en un espíritu de solidaridad y de fraternidad, como también el compromiso de todos aquellos que trabajan para prevenir los naufragios y socorrer a los migrantes.

Mañana, vigilia de la fiesta de María Santísima Asunta al Cielo, tendrá lugar en Bafoussam, Camerún, la peregrinación para pedir la paz en el país, todavía afligido por la violencia y la guerra. Unámonos en oración a nuestros hermanos de Camerún para que, por intercesión de la Virgen, Dios sostenga la esperanza del pueblo, que sufre desde hace años, y abra caminos de diálogo para llegar a la concordia y a la paz.

Y rezamos también por la martirizada Ucrania, que sufre tanto por esta guerra.

Deseo también asegurar mi oración por las víctimas de los incendios que han devastado la isla de Maui, en Hawái.

Dirijo ahora mi saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de varios países. Saludo en particular algunos grupos que han participado en la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa… ¡Son muchos! Veo banderas… Polonia, México, Argentina, Italia, Salvador, ¡muchos! Los sacerdotes y los jóvenes de El Salvador que son tan fuertes; los estudiantes de la Universidad Iberoamericana de Puebla, México; y los jóvenes de Taiwán. ¡Buen camino!

Y a todos os deseo un feliz domingo. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

[Multimedia]

Página 82 de 291

Más Noticias

Amigos Fuertes de Dios

  • La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas

    San Juan Bosco

EncabezadoWeb Espanâol3

Matrimonio es +

img ForeverMatch

Roma

cropped-Logo_White_Background.jpg

LECTURAS DE MISA.jpg

Año Jubilar Perpetuo Socorro

Imagen Virgen

Cartelito Fatima

WYD SEOUL 2027

Captura

 CALENDARIO PASTORAL

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Medalla Cuerpo de Sanidad

BanerLateralSanidad

Acceso

Bienvenidos

Noticias del Papa León XIV

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • 32
  • 33
  • 34
  • 35
  • 36
  • 37
  • 38
  • 39
  • 40
  • 41
  • 42
  • 43
  • 44
  • 45
  • 46
  • 47
  • 48
  • 49
  • 50
  • 51
  • 52
  • 53
  • 54
  • 55
  • 56
  • 57
  • 58
  • 59
  • 60
  • 61
  • 62
  • 63
  • 64
  • 65
  • 66
  • 67
  • 68
  • 69
  • 70
  • 71
  • 72
  • 73
  • 74
  • 75
  • 76
  • 77
  • 78
  • 79
  • 80
  • 81
  • 82
  • 83
Volver
facebook_page_plugin