Además de la celebración de la festividad de San Juan de Ávila ha sido un día de felicitación y acción de gracias por el ministerio pastoral de los capellanes castrenses que cumplen 25, 50 y 75 años de sacerdocio:
25 Años:
Ilmo. Sr. Teniente Coronel Capellán SARFAS D. Víctor Jesús Hernández Rodríguez
Rvdo. Sr. Teniente Coronel Capellán SARFAS D. Francisco José Sierra Vilchez
50 años:
Ilmo. Sr. Coronel Capellán ET D. Manuel Redondo Moreno
Ilmo. Sr. Coronel Capellán SARFAS D. Manuel Gómez Cuevas
75 años:
Teniente Coronel Capellán ET Rvdo. D. Tomás Ramírez Ramírez
SAN JUAN DE ÁVILA
San Juan de Ávila, nació en Almodóvar del Campo (Ciudad Real) el 6 de enero de 1500 y falleció en Montilla (Córdoba) el 10 de mayo de 1569.
Se crio en un ambiente muy familiar y cristiano.
En 1513 fue a estudiar Derecho a la Universidad de Salamanca, de donde regresó a los cuatro años —abandonando, como él mismo dijo, las “negras leyes”— para llevar vida retirada en su casa. Estudió Artes y Teología en la Universidad de Alcalá (1520- 1526), donde tuvo por maestro al dominico Domingo de Soto y trabó íntima amistad con Pedro Guerrero, futuro padre del Concilio de Trento y arzobispo de Granada, y tan afín al espíritu y a los trabajos del maestro Ávila.
Ordenado sacerdote en 1526, vendió su hacienda y se ofreció como misionero para el Nuevo Mundo. No pudo pasar a América y, por consejo del arzobispo de Sevilla, Alonso Manrique, empezó a ejercer su ministerio por el sur de España; de aquí que en adelante le llamaban el “Apóstol de Andalucía”.
En 1531 lo denunciaron, por doctrina sospechosa, a la Inquisición de Sevilla. Los inquisidores decretaron la detención del predicador y los oficiales del Santo Oficio lo llevaron preso a Sevilla. A finales de 1532, Juan de Ávila respondió hábilmente a los cargos que se le hacían. La vida que llevó en la cárcel y la prudencia y ortodoxia con que respondió a dichos cargos convencieron pronto a los inquisidores de que no había razón para condenarlo.
Se encargó de la formación del clero creando dos centros de estudio, explicaba al pueblo la Escritura, y desde Córdoba organizó las célebres misiones de Andalucía.
En san Juan de Ávila se encuentra una síntesis sapiencial de la doctrina de la Iglesia y de toda la labor teológica hasta su época (Escritura, padres de la Iglesia, liturgia, magisterio, autores espirituales...), con una gran apertura al futuro y con unas cualidades de actualidad todavía para nuestra época.
Pío XII lo proclamó patrón del clero español en 1946 y el papá Pablo VI le canonizó el 31 de mayo de 1970. A los pocos días de su canonización, la XII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (5-11 de julio de 1970) acordó solicitar a la Santa Sede la declaración de san Juan de Ávila como doctor de la Iglesia Universal y fue reconocido como Doctor de la Iglesia Católica por el Papa Benedicto XVI el 7 de octubre de 2012.
Al finalizar la Eucaristía, se interpretó el Himno a san Juan de Ávila, Apóstol de Andalucía.

