La Eucaristía fue oficiada por el capellán castrense Marcos Javier Albertos y por el sacerdote de la parroquia Don Juan Ramos Concepción, a la que asistió el capitán de navío José María Fernández López, y el suboficial mayor de Infantería de Marina, Ricardo Costales González, acompañados por personal militar de la plaza de Tenerife y algunos de los concejales del Ayuntamiento de Icod de los Vinos.
En su homilía, el páter recordó la valentía del santo al defender el sacramento de la confesión hasta dar su vida, negándose a revelar el secreto confesional ante las presiones del rey. También destacó que su testimonio sigue siendo un ejemplo de fidelidad a Dios y de respeto sagrado por la conciencia y la confianza de los fieles en la misericordia divina. Finalmente, animó a los presentes a vivir con valentía su fe cristiana en medio de un mundo cada vez más secularizado, permaneciendo firmes en la verdad y en el testimonio del Evangelio.
Este tipo de celebraciones pone de manifiesto la importancia de mantener una relación cercana entre el Ejército y la población civil, basada en el servicio, la colaboración y el compromiso con el bien común. Este vínculo fortalece la unidad de la sociedad y recuerda el papel que las Fuerzas Armadas desempeñan no solo en la defensa de la nación, sino también en su acompañamiento y servicio a los ciudadanos.

