900px Escudo de España mazonado.svg    et    armada    escudo ejercito del aire    EscudoGuardiaCivil.svg    National Police Corps of Spain Badge.svg

Esta mañana se ha celebrado, en la Iglesia Catedral Castrense de las Fuerzas Armadas, la tradicional misa por todos los capellanes fallecidos, desde el pasado mes de noviembre 2022, hasta este mes de noviembre de 2023.

La misa de difuntos ha sido oficiada por nuestro arzobispo, Don Juan Antonio Aznárez, y concelebrada por los vicarios episcopales de los Ejércitos, la Armada, la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía y una representación de capellanes castrenses.

Dado que el próximo domingo 12 de noviembre celebraremos el Día de la Iglesia Diocesana os escribo estas breves líneas para saludaros y proponeros algunas tareas:

1ª lectura: Vi agua que manaba del templo, y habrá vida donde llegue el torrente.

Lectura de la profecía de Ezequiel 47, 1-2. 8-9. 12

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo.

De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este - el templo miraba al este -. El agua bajaba
por el lado derecho del templo, al sur del altar. Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por
fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.

Me dijo:

«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal.

Cuando hayan entrado el él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque
la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado allí, habrán
saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente. En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de
árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque
las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Salmo: Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9

R. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.

Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R.

Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.

Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R.

El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R.

Aleluya 2 Crón 7, 16a

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

He elegido y santificado este templo - dice el Señor -
para que mi Nombre esté en él eternamente. R.

 

Evangelio: Hablaba del templo de su cuerpo.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 2, 13-22

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores
de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos
del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que
vendían palomas les dijo:

«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre». Sus discípulos se acordaron de
lo que está escrito:

«El celo de tu casa me devora».

Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:

«¿Qué signos nos muestras para obrar así?». Jesús contestó:

«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Los judíos replicaron:

«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».

Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron
de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

7/11/2023 - Martes de la 31ª semana de Tiempo Ordinario.

1ª lectura: Existimos en relación con los otros miembros.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 5-16a

Hermanos:

Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada cual existe en relación con los otros
miembros.

Teniendo dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado, deben ejercerse así: la profecía, de acuerdo
con la regla de la fe; el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a la enseñanza; el que
exhorta, ocupándose en la exhortación; el que se dedica a distribuir los bienes, hágalo con generosidad;
el que preside, con solicitud; el que hace obras de misericordia, con gusto. Que vuestro amor no sea fingido;
aborreciendo lo malo, apegaos a lo bueno.

Amaos cordialmente unos con otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo; en la actividad,
no seáis negligentes; en el espíritu, manteneos fervorosos, sirviendo constantemente al Señor. Que la
esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración; compartid las
necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.

Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Alegraos con los que están alegres; llorad
con los que lloran. Tened la misma consideración y trato unos con otros: sin pretensiones, de grandeza,
sino poniéndoos al nivel de la gente humilde. No os tengáis por sabios.

Salmo: Sal 130, 1. 2. 3

R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R.

Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre;
como un niño saciado
así está mi alma dentro de mí. R.

Espere Israel en el Señor ahora y por siempre. R.

Aleluya Mt 11,28

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados - dice el Señor -,
y yo os aliviaré. R.

Evangelio: Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se llene mi casa.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 15-24

En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús:

«¡Bienaventurado el que coma en el reino de Dios!». Jesús le contestó:

«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó a su criado
a avisar a los convidados: “Venid, que ya está preparado”.

Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo:

“He comprado un campo y necesito ir a verlo. Dispénsame, por favor”. Otro dijo:

“He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor”. Otro dijo:

“Me acabo de casar y, por ello, no puedo ir”.

El criado volvió a contárselo a su señor. Entonces el dueño de casa, indignado, dijo a su criado:

“Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y
a los cojos”.

El criado dijo:

“Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio”. Entonces el señor dijo al criado:

“Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se llene mi casa”.

Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete».

 

6/11/2023 - Lunes de la 31ª semana de Tiempo Ordinario.

1ª lectura: Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11, 29-36

Hermanos:

Los dones y la llamada de Dios son irrevocables.

Así como vosotros, en otro tiempo, desobedecisteis a Dios, pero ahora habéis obtenido misericordia por
la desobediencia de ellos, así también estos han desobedecido ahora con ocasión de la misericordia que
se os ha otorgado a vosotros, para que también ellos alcancen misericordia. Pues Dios nos encerró a todos
en desobediencia, para tener misericordia de todos.

¡Qué abismo de riqueza, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y
qué irrastreables sus caminos!

En efecto, ¿quién conoció la mente del Señor? O ¿quién fue su consejero?

O ¿quién le ha dado primero para tener derecho a la recompensa?

Porque de él, por él y para él existe todo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Salmo: Sal 68, 30-31. 33-34. 36-37

R. Señor, que me escuche tu gran bondad.

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R.

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R.

Dios salvará a Sión,
reconstruirá las ciudades de Judá,
y las habitarán en posesión.
La estirpe de sus siervos la heredará,
los que aman su nombre vivirán en ella. R.

Aleluya Jn 8, 31b-3

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Si permanecéis en mi palabra - dice el Señor -,
seréis de verdad discípulos míos, y conoceréis la verdad. R.

 

Evangelio: No invites a tus amigos, sino a pobres y lisiados.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 12-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a uno de los principales fariseos que lo había invitado:

«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a
los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita
a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando
resuciten los justos».

1ª lectura: Os habéis separado del camino recto y habéis hecho que muchos tropiecen en la ley.

Lectura de la profecía de Malaquías 1, 14-2, 2b. 8-10

Yo soy un gran rey, dice el Señor del universo, y todas las naciones temen mi nombre.

Esto es lo que os mando, sacerdotes:

Si no escucháis y no ponéis todo vuestro corazón en glorificar mi nombre, - dice el Señor del universo, os
enviaré la maldición.

Os habéis separado del camino recto y habéis hecho que muchos tropiecen en la ley, invalidando la
alianza de Leví, dice el Señor del universo.

Pues yo también os voy hacer despreciables y viles para todo el pueblo, ya que vuestra boca no ha guardado
el camino recto y habéis sido parciales en la aplicación de la ley.

¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos creó el mismo Dios?

¿Por qué entonces nos traicionamos unos a otros profanando la alianza de nuestros padres?

Salmo: Sal 130, 1-3

R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R.

Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre;
como un niño saciado
así está mi alma dentro de mí. R.

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre. R.

2ª lectura: Deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2, 7b-9. 13

Hermanos:

Nos portamos con delicadeza, entre vosotros, como una madre que cuida con cariño de sus hijos.

Os teníamos tanto que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias
personas, porque os habíais ganado nuestro amor. Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando
día y noche para no ser gravosos a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.

Por tanto, también nosotros damos gracias a Dios sin cesar, porque, al recibir la palabra de Dios que os
predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios que
permanece operante en vosotros los creyentes.

Aleluya Mt 23, 9b. 10b

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Uno solo es vuestro Padre, el del cielo
y uno solo es vuestro maestro, el Mesías. R.

 

Evangelio: Ellos dicen, pero no hacen.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:

«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan;
pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan
a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.

Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto;
les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan
reverencias en las plazas y que la gente los llame rabbí. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar rabbí,
porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis
llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.

El primero entre vosotros será vuestro servidor.

El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

1ª lectura: Si el rechazo de los judíos es reconciliación del mundo, ¿qué no será su reintegración sino volver de la muerte a la vida?

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11, 1-2a. 11-12. 25-29

Hermanos:

¿Acaso habrá desechado Dios a su pueblo? De ningún modo: que también yo soy israelita, descendiente
de Abrahán, de la tribu de Benjamín. «Dios no ha rechazado a su pueblo», al que había elegido de
antemano. Digo, pues: ¿acaso cometieron delito para caer? De ningún modo. Lo que ocurre es que, por
su caída, la salvación ha pasado a los gentiles, para darles celos a ellos.

Pero si su caída ha significado una riqueza para el mundo y su perdida una riqueza para los gentiles,
¡cuánto más significará su plenitud!

Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, para que no os engriáis: el endurecimiento de una
parte de Israel ha sucedido hasta que llegue a entrar la totalidad de los gentiles y así todo Israel será salvo,
como está escrito:

«Llegará de Sión el Libertador; alejará los crímenes de Jacob; y esta será la alianza que haré con ellos
cuando perdone sus pecados».

Según el Evangelio, son enemigos y ello ha revestido en beneficio vuestro; pero según la elección, son
objeto de amor en atención a los padres, pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables.

Salmo: Sal 93, 12-13a. 14-15. 17-18

R. El Señor no rechaza a su pueblo.
Dichoso el hombre a quien tú educas,
al que enseñas tu ley,
dándole descanso
tras los años duros. R.

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
ni abandona su heredad:
el juicio retornará a la justicia,
y la seguirán todos los rectos de corazón. R.

Si el Señor no me hubiera auxiliado,
ya estaría yo habitando en el silencio.
Cuando pensaba que iba a tropezar,
tu misericordia, Señor, me sostiene. R.

Aleluya Mat 11, 29ab

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Tomad mi yugo sobre vosotros - dice el Señor -,
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. R.

 

Evangelio: Todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 1.7-11

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.

Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:

«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro
de más categoría que tú; y venga el que os convidó a ti y al otro y te dirá: “Cédele el puesto a éste”.

Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.

Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó,
te diga: “Amigo, sube más arriba”.

Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.

Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Con ocasión de la festividad de Santa Teresa de Jesús patrona del Cuerpo de Intendencia se realizó una carrera solidaria con el fin de incentivar la generosidad de los militares en pro de Cáritas Castrense.

A esta carrera solidaria se han sumado un gran número de militares que aportaron alimentos. La carrera solidaria recaudó más de 300 kg de alimentos no perecederos que se entregarán a otras Cáritas Castrenses, en las que está la Cáritas Parroquial Castrense de Nuestra Señora de Loreto de Alcalá de Henares y la Cáritas diocesana de Colmenar viejo. 

3/11/2023 - Viernes de la 30ª semana de Tiempo Ordinario.

1ª lectura: Desearía ser un proscrito por el bien de mis hermanos.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 9, 1-5

Hermanos:

Digo la verdad en Cristo, no miento - mi conciencia me atestigua que es así, en el Espíritu Santo - : siento una
gran tristeza y un dolor incesante en mi corazón, pues desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por
el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne: ellos son israelitas y a ellos pertenecen el don de la
filiación adoptiva, la gloria, las alianzas, el don de la ley, el culto y las promesas; suyos son los patriarcas y de
ellos procede el Cristo, según la carne; el cual está por encima de todo, Dios bendito por los siglos. Amén.

Salmo: Sal 147, 12-13. 14-15. 19-20

R. Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión.

Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

Aleluya Jn 10,2

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Mis ovejas escuchan mi voz - dice el Señor -,
y yo las conozco, y ellas me siguen. R.

Evangelio: ¿A quién se le cae al pozo el asno o el buey y no lo saca en día de sábado?

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 1-6

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos lo estaban espiando.

Había allí, delante de él un hombre enfermo de hidropesía y tomando la palabra, dijo a los maestros
de la ley y a los fariseos:

«¿Es lícito curar los sábados, o no?». Ellos se quedaron callados.

Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió. Y a ellos les dijo:

«¿A quién de vosotros se le cae al pozo el asno o el buey y no lo saca en seguida en
día de sábado?»

Y no pudieron replicar a esto.

1ª lectura: Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 17-26

He perdido la paz, me he olvidado de la dicha; me dije: «Ha sucumbido mi esplendor y mi esperanza en
el Señor».

Recordar mi aflicción y mi vida errante es ajenjo y veneno; no dejo de pensar en ello, estoy desolado; hay
algo que traigo a la memoria, por eso esperaré: Que no se agota la bondad del Señor, no se acaba su
misericordia; se renuevan cada mañana, ¡qué grande es tu fidelidad!; me digo: «¡Mi lote es el Señor, por
eso esperaré en él!». El Señor es bueno para quien espera en él, para quien lo busca; es bueno esperar
en silencio la salvación del Señor.

Salmo: Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-6. 7. 8

R. Desde lo hondo a ti grito Señor.

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor.,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. R.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora. R.

Aguarda Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del señor viene la misericordia,
la redención copiosa. R.

Aleluya

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas, me salvo. R.

Evangelio: En la casa de mi Padre hay muchas moradas.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas
moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un
lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya
sabéis el camino». Tomás le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde:

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Página 11 de 254
Volver