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Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

Y ahora, quiero desear un feliz domingo a los muchachos de Génova.

Hoy, en Italia y en otros países, se celebra la Solemnidad de la Ascensión del Señor. El Evangelio de la Misa afirma que Jesús, después de haber encomendado a los apóstoles la tarea de continuar su obra, «fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios» (Mc 16,19). Así dice el Evangelio: «fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios».

El regreso de Jesús al Padre se nos presenta no como un alejamiento de nosotros, sino sobre todo como un modo de precedernos hacia la meta, que es el cielo. Como cuando en la montaña se sube hacia la cima: se camina, con fatiga, y finalmente, en un recodo del sendero, el horizonte se abre y se ve el panorama. Entonces todo el cuerpo vuelve a encontrar la fuerza para afrontar la última subida. Todo el cuerpo – brazos, piernas y todos los músculos – se tensa para llegar a la cumbre.

Y nosotros, la Iglesia, somos precisamente ese cuerpo que Jesús, ascendido al Cielo, arrastra consigo como una “soga”. Es Él quien nos desvela y nos comunica, con su Palabra y con la gracia de los Sacramentos, la belleza de la Patria hacia la que nos encaminamos. Del mismo modo también nosotros, sus miembros, – somos nosotros miembros de Jesús – subimos con alegría junto a Él, la cabeza, sabiendo que el paso de uno es un paso para todos, y que nadie debe perderse ni quedar atrás porque somos un cuerpo solo.  (cf. Col 1,18; 1 Cor 12,12-27).

Escuchemos bien: Paso a paso, peldaño a peldaño, Jesús nos muestra el camino. ¿Cuáles son esos pasos a dar? El Evangelio hoy dice: “Anunciar el Evangelio, bautizar, expulsar a los demonios, enfrentar a las serpientes, sanar a los enfermos” (cf. Mc 16,16-18); en resumen, llevar a cabo las obras del amor: dar la vida, llevar la esperanza, mantenerse alejado de todo mal y mezquindad, responder al mal con el bien, estar cerca de quien sufre. Esto es el “paso a paso”. Y cuanto más hacemos esto, más nos dejamos transformar por el Espíritu, más seguimos su ejemplo y más, como en la montaña, sentimos que el aire en torno a nosotros se vuelve ligero y limpio, el horizonte amplio y la meta cerca, las palabras y los gestos se convierten en buenos, la mente y el corazón se agrandan, respiran.

Entonces podemos preguntarnos: ¿Está vivo en mí el deseo de Dios, el deseo de su amor infinito, de su vida que es vida eterna? ¿O estoy un poco aplanado y anclado a las cosas pasajeras, o al dinero, o al éxito, o a los placeres? Y mi deseo del Cielo, ¿me aísla, me cierra o me lleva a amar a los hermanos con ánimo grande y desinteresado, a sentirlos compañeros de camino hacia el Paraíso?

Que María nos ayude, ella que ya llegó a la meta, a caminar juntos con alegría hacia la gloria del Cielo.

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Después del Regina Caeli

Queridos hermanos y hermanas:

Mientras celebramos la Ascensión del Señor Resucitado, que nos hace libres y nos quiere libres, renuevo mi llamamiento en favor de un intercambio general de todos los prisioneros entre Rusia y Ucrania, asegurando la disponibilidad de la Santa Sede para favorecer cualquier esfuerzo en ese sentido, sobre todo por los que están gravemente heridos y enfermos. Y continuemos rezando por la paz en Ucrania, en Palestina, en Israel, en Myanmar... Recemos por la paz.

Se celebra hoy la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, sobre el tema «Inteligencia artificial y sabiduría del corazón». Solo recuperando una sabiduría del corazón podemos interpretar las exigencias de nuestro tiempo y redescubrir el camino hacia una comunicación plenamente humana. ¡Nuestro agradecimiento a todos los operadores de la comunicación por su trabajo!

Hoy en muchos países se celebra la fiesta de la madre; pensemos con reconocimiento en todas las madres, y recemos también por las madres que se han ido al Cielo. Y confiemos a las madres a la protección de María, nuestra madre celestial. ¡Y para todas las madres un gran aplauso!

Saludo a los peregrinos de Roma y de diversas partes de Italia y del mundo, en particular a los procedentes de Hungría y de Malta; a los estudiantes del Colégio de São Tomás de Lisboa; a las bandas musicales de Austria y Alemania, que rinden homenaje a la memoria del Papa Benedicto XVI. ¡Tocan bien! Saludo, además, a los fieles de Pesaro, Cagliari, Giulianova Lido, y a los de Ponti sul Mincio que han venido en bicicleta; a los donantes de sangre AVIS, a la Asociación “Giovane Montagna” de Turín, a los muchachos de la Confirmación de Génova y a las personas afectadas de fibromialgia, en el Día dedicado a esta patología.

Agradezco a quienes han organizado la exposición fotográfica “Changes”, “Cambios”, instalada bajo la Columnata de la Plaza de San Pedro. Fotógrafos de todo el mundo relatan la belleza de nuestra casa común, un regalo del creador que estamos llamados a custodiar. ¡Os invito a visitar esta exposición!

Os saludo a todos vosotros, y a los muchachos de la Inmaculada. Os deseo a todos un feliz domingo y a los genoveses, ¡buen viaje! Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

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El pasado 16 de mayo, en un ambiente de colaboración y compromiso, se llevó a cabo la firma de un acuerdo marco entre Cáritas Castrense y la Fundación Complutense. El acto tuvo lugar en la sede de la Fundación Complutense y contó con la presencia de la directora de la Fundación, María Paz García-Vera, y el General Rafael Barbudo, director de Cáritas Castrense.

El Arzobispo Castrense de España, Monseñor don Juan Antonio Aznárez, presidió esta mañana, en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, la Eucaristía con motivo de la fiesta de san Juan de Ávila, patrón del clero secular español.

La ceremonia ha contado con la participación del vicario general del Arzobispado castrense don Carlos Jesús Montes, los vicarios episcopales de los Ejércitos, la Armada, la Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía y una amplia representación de capellanes pertenecientes al Presbiterio castrense.

Los pasados 6 y 7de mayo, el Arzobispo Castrense monseñor don Juan Antonio Aznárez, realizó una Visita Pastoral a la Plaza de Zaragoza.

El primer acto de la visita tuvo lugar en la Academia General Militar, donde fue recibido por el Coronel subdirector de la AGM y Jefe de Estudios, el cual le hizo una pormenorizada presentación de la historia de la Academia, del vigente plan de estudios y del próximo plan de estudios que se va a instaurar para el curso 2024-2025.

Los días 6 y 7 de mayo, nuestro Arzobispo, D. Juan Antonio, realizó una visita Pastoral a Zaragoza, acudiendo a las distintas unidades de las Fuerzas Armadas en esta ciudad, al Cuerpo Nacional de Policía y a la Guardia Civil.

Santa Teresa de Lisieux

 

San Juan Pablo II

 

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy el Evangelio nos cuenta que Jesús dijo a los Apóstoles: «Ya no los llamo siervos, sino amigos» (cf. Jn 15,15). ¿Qué significa esto?

En la Biblia, los «siervos» de Dios son personas especiales, a las que Dios confía misiones importantes, como Moisés (cf. Ex 14,31), el rey David (cf. 2 Sam 7,8), el profeta Elías (cf. 1 Re 18,36), hasta la Virgen María (cf. Lc 1,38). Son personas en cuyas manos Dios pone sus tesoros (cf. Mt 25,21). Pero todo esto, según Jesús, no basta para decir quiénes somos para Él, esto no basta, se necesita algo más, algo más grande, que va más allá de los bienes y de los planes mismos: se necesita la amistad.

Ya desde niños aprendemos lo hermosa que es esta experiencia: a los amigos les ofrecemos nuestros juguetes y los regalos más hermosos; luego, al crecer, como adolescentes, les confiamos nuestros primeros secretos; como jóvenes les ofrecemos lealtad; como adultos compartimos satisfacciones y preocupaciones; como ancianos compartimos los recuerdos, las consideraciones y los silencios de largos días. La Palabra de Dios, en el Libro de los Proverbios, nos dice que «el perfume y el incienso alegran el corazón, y la dulzura de un amigo consuela el alma» (27,9). Pensemos por un momento en nuestros amigos, en nuestras amigas, ¡y demos gracias al Señor! Un espacio para pensar en ellos…

La amistad no es fruto del cálculo, ni de constricción: nace espontáneamente cuando reconocemos algo de nosotros mismos en la otra persona. Y, si es verdadera, la amistad es tan fuerte que no decae ni siquiera ante la traición. «El amigo ama en toda ocasión» (Pr 17,17) -dice el Libro de los Proverbios-, como nos muestra Jesús cuando a Judas, que lo traiciona con un beso, le dice: «¡Amigo, para eso estás aquí!» (Mt 26,50). Un verdadero amigo no te abandona, ni siquiera cuando cometes un error: te corrige, puede reprenderte, pero te perdona y no te abandona.

Y hoy Jesús, en el Evangelio, nos dice que para Él somos precisamente eso, amigos: personas queridas más allá de todo mérito y expectativa, a las que Él tiende la mano y ofrece su amor, su Gracia, su Palabra; con las que – con nosotros, sus amigos - comparte lo que le es más querido, todo lo que ha escuchado del Padre (cf. Jn 15,15). Hasta el punto de hacerse frágil para nosotros, hasta ponerse en nuestras manos sin defensa ni pretensiones, porque nos ama. El Señor nos quiere, y como amigo quiere nuestro bien y quiere que participemos del suyo.

Preguntémonos, entonces: ¿qué rostro tiene el Señor para mí? ¿El rostro de un amigo o el de un extraño? ¿Me siento amado por Él como un ser querido? ¿Y cuál es el rostro de Jesús que testimonio a los demás, especialmente a los que cometen errores y necesitan perdón?

Que María nos ayude a crecer en la amistad con su Hijo y a difundirla a nuestro alrededor.
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Después del Regina Caeli

¡Queridos hermanos y hermanas!

Con mucho cariño envío mis mejores deseos a los hermanos y hermanas de las Iglesias ortodoxas y de algunas Iglesias católicas orientales que hoy, según el calendario juliano, celebran la santa Pascua. Que el Señor resucitado llene de alegría y de paz a todas las comunidades, y conforte a los que están en la prueba. A ellos, ¡Feliz Pascua!

Aseguro mis oraciones por el pueblo del Estado de Rio Grande do Sul, Brasil, afectado por grandes inundaciones. Que el Señor acoja a los difuntos y conforte a sus familias y a quienes han tenido que abandonar sus hogares.

Saludo a los fieles de Roma y de diversas partes de Italia y del mundo, en particular a los peregrinos procedentes de Texas, de la arquidiócesis de Chicago y de Berlín; a los estudiantes del colegio Saint-Jean de Passy de París y al grupo Human Life International. Saludo a los jóvenes de Certaldo y Lainate; a los fieles de Ancona y Rossano Cariati; a los chicos de confirmación de Cassano D'Adda, de la Unidad pastoral de Tesino y de la parroquia de S. Maria del Rosario de Roma. Y saludo y agradezco mucho a las bandas musicales de varias partes de Italia: gracias a ustedes, que tocaron tan bien, y espero que sigan tocando un poco más. ¡Gracias! Saludo al grupo «Francigeni Monteviale»; así como a los ciudadanos de Livorno y Collesalvetti, que desde hace tiempo esperan la recuperación de las zonas más contaminadas, recemos por ellos.

Saludo cordialmente a los nuevos Guardias Suizos y a sus familias, con ocasión de la celebración de este histórico y benemérito Cuerpo. ¡Un aplauso para los Guardias Suizos!

Doy la bienvenida a la Asociación «Meter», comprometida en la lucha contra todas las formas de abuso de menores. ¡Gracias, gracias por su compromiso! Y, por favor, continúen con valentía su importante labor.

Y, por favor, sigan rezando por la atormentada Ucrania - ¡sufre tanto! - y también por Palestina e Israel, para que haya paz, para que el diálogo se fortalezca y dé buenos frutos. ¡No a la guerra, sí al diálogo!     

Deseo a todos un buen domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí. Saludo a los chicos de la Inmaculada, tan buenos. Buen almuerzo y ¡hasta la vista!

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¡Queridos hermanos y hermanas!

Antes de concluir nuestra celebración, quisiera saludar a todos ustedes que han participado. Doy las gracias de todo corazón al Patriarca, Francesco Moraglia, y con él a los colaboradores y voluntarios. Estoy agradecido a las autoridades civiles y a la policía que han facilitado esta visita. ¡Gracias a todos!

También desde aquí, como cada domingo, queremos invocar la intercesión de la Virgen María por las numerosas situaciones de sufrimiento en el mundo.

Pienso en Haití, donde está vigente el estado de emergencia y la población está desesperada por el colapso del sistema sanitario, la falta de alimentos y la violencia que empuja a la gente a huir. Confiamos al Señor el trabajo y las decisiones del nuevo Consejo presidencial de transición, que tomó posesión el pasado jueves en Puerto Príncipe, para que, con el renovado apoyo de la comunidad internacional, pueda conducir al país a alcanzar la paz y la estabilidad que tanto necesita.

Pienso en la atormentada Ucrania, en Palestina e Israel, en los Rohingya y en las muchas poblaciones que sufren la guerra y la violencia. Que el Dios de la paz ilumine los corazones, para que en todos crezca la voluntad de diálogo y de reconciliación.

Queridos hermanos y hermanas, ¡gracias nuevamente por vuestra acogida! Gracias al Patriarca. Los llevo conmigo en la oración; y ustedes también, por favor, no se olviden de rezar por mí, ¡porque este trabajo no es fácil!

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El pasado jueves día 2, los artilleros del Regimiento de Artillería Nº93 celebraron los actos de conmemoración de la gesta heroica del 2 de mayo de 1808. Los actos comenzaron a las 11.30 horas con una Eucaristía, oficiada por el capellán castrense Marcos J. Albertos a la que asistió el General jefe de la Brigada “Canarias” XVI, Ricardo Esteban Cabrejos. También contó con la asistencia del alcalde del municipio de Icod de Los Vinos, Javier Sierra, la madrina de la Bandera del Regimiento Elisa Iranzo Bell, esposa del General Jefe del Mando de Canarias en el año 2009, el teniente general José Luis Vega Alba, quien también asistió a la misma, y personal militar de la diferentes unidades de la isla de Tenerife.

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