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Comienza la Cuaresma en el CMU Barberán

El día 14 de febrero, miércoles de ceniza, los Colegiales del Mayor Barberán tuvimos la oportunidad de tener una tarde de retiro espiritual que concluyó con la celebración de la Santa Misa en la que recibimos la ceniza como signo de penitencia. Una tarde dedicada a Dios, meditando su Palabra y participando en su Gracia.

A media tarde en la capilla el diacono castrense D. Iván Brito expuso el Santísimo Sacramento para ser adorado en silencio. El coro del colegio participó con hermosos cantos eucarísticos en los que los jóvenes participaron activamente. Después el Páter D. Javier Boada dirigió una meditación sobre la Cuaresma en la que tuvo presente el texto del evangelio de san Mateo (Cap. 6) que ofreció para su contemplación y reflexión personal con unos puntos de oración. 

Miércoles de Ceniza en la Base de Adazi en Letonia

El día 14 de febrero militares desplegados en Letonia del contingente eFP XIV de la base Adazi y Lielvarde dieron inicio a la Cuaresma tiempo de preparación a la Pascua. A la santa misa ha asistido el teniente coronel Jefe del Contingente español, miembros del contingente italiano y canadiense que frecuentan la misa del contingente español.

Mensaje de Cuaresma

El Arzobispo Castrense, D. Juan Antonio Aznárez Cobo, comparte un mensaje de Cuaresma dirigido a la comunidad. En él reflexiona sobre la importancia de este tiempo litúrgico como un periodo de preparación, penitencia y reflexión espiritual que precede a la Semana Santa. Subraya la llamada a la conversión, alentando a los fieles a aprovechar este tiempo para acercarse más a Dios, mediante la oración, el ayuno y la caridad. Hace énfasis en la importancia de la reconciliación con Dios y con los demás, invitándonos a vivir la Cuaresma como una oportunidad para renovar nuestra vida y poder celebrar con alegría la Pascua.

El pasado día 11 de febrero se celebró, en la catedral de Pamplona, el funeral por el eterno descanso del guardia civil David Pérez Carracedo  que fue presidido por el Arzobispo Castrense de España, Don Juan Antonio Aznárez Cobo.

Ese mismo día, se celebraron las exequias por el otro agente fallecido, el guardia civil, Miguel Ángel Gómez en la Catedral de Cádiz, oficiada por el Vicario General de la diócesis de Cádiz y por el Vicario Episcopal de la Guardia Civil. 

Del 5 al 8 de febrero, una representación de Colegiales del Colegio Mayor Universitario Barberán y Collar, de la Subdirección de Asistencia al Personal del Ejército del Aire y del Espacio, realizaron una visita cultural al Vaticano y la ciudad de Roma.

Fueron recibidos en audiencia general por el Santo Padre, el Papa Francisco, en la cual S.S. recibió la Beca de Honor del Colegio. A la delegación se sumó el Agregado de Defensa en Roma coronel Juan Alba Rivera.

Visita Pastoral del Arzobispo Castrense a Ceuta

El Arzobispo castrense de España, Don Juan Antonio Aznárez, realizó del 5 al 8 de febrero, una Visita Pastoral a diversas Unidades del Ejército de Tierra, Guardia Civil y Policía Nacional ubicadas en Ceuta.

A su llegada al helipuerto de Ceuta, Monseñor Aznárez fue recibido por el Jefe Superior del Cuerpo Nacional de Policía y por el teniente coronel jefe interino de la Guardia Civil de las Unidades de Ceuta.

Ese mismo día se trasladó al Acuartelamiento “Foso Almina” donde tuvo lugar una presentación de las funciones y misiones que lleva a cabo la Comandancia Militar del Ejército de Tierra.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de la Liturgia nos muestra a Jesús en movimiento: efectivamente, acaba de terminar de predicar y, tras salir de la sinagoga, se dirige a casa de Simón Pedro y cura a su suegra; luego, por la tarde, sale de nuevo hacia la puerta de la ciudad, donde encuentra a muchos enfermos y endemoniados y los sana; a la mañana siguiente, se levanta muy pronto y sale para retirarse a rezar; finalmente se pone de nuevo en camino y recorre toda la Galilea (cfr. Mc 1,29-39). Jesús en movimiento.

Detengámonos en este continuo movimiento de Jesús, que nos dice una cosa importante sobre Dios y, al mismo tiempo, nos interpela con algunas preguntas sobre nuestra fe.

Jesús, que sale al encuentro de la humanidad herida, nos manifiesta el Rostro del Padre. Puede que en nuestro interior aún tengamos la idea de un Dios distante, frío, indiferente ante nuestra suerte. El Evangelio, en cambio, nos muestra que Jesús, después de haber enseñado en la sinagoga, sale para que la Palabra que ha predicado pueda alcanzar, tocar y sanar a las personas. De este modo nos revela que Dios no es un amo distante que nos habla desde lo alto; por el contrario, es un Padre lleno de amor que se hace cercano, que visita nuestras casas, que quiere salvar y liberar, sanar todo mal del cuerpo y del espíritu. Dios siempre está cerca de nosotros. La actitud de Dios se puede describir con tres palabras: cercaníacompasión y ternura. Dios se hace cercano para acompañarnos, con ternura, y para perdonarnos. No olviden esto: cercaníacompasión y ternura. Esta es la actitud de Dios.

Este incesante caminar de Jesús nos interpela. Podemos preguntarnos: ¿hemos descubierto el Rostro de Dios como Padre de la misericordia, o más bien anunciamos y creemos en un Dios frío, un Dios distante? ¿La fe nos mueve a ponernos en camino, o es para nosotros un consuelo intimista que nos deja tranquilos? ¿Rezamos solo para sentirnos en paz, o la Palabra que escuchamos y predicamos nos hace salir también a nosotros, como a Jesús, al encuentro de los demás para difundir el consuelo de Dios? Nos hará bien hacernos estas preguntas.

Miremos, entonces, el camino de Jesús, y recordemos que nuestro primer trabajo espiritual es éste: abandonar el Dios que creemos conocer y convertirnos cada día al Dios que Jesús nos presenta en el Evangelio, que es el Padre del amor y el Padre de la compasión. El Padre cercano, compasivo y tierno. Y cuando descubrimos el verdadero Rostro del Padre, nuestra fe madura: ya no nos quedamos como “cristianos de sacristía” o “de salón”, sino que nos sentimos llamados a ser portadores de la esperanza y la sanación de Dios.

Que María Santísima, Mujer en camino, nos ayude a salir de nosotros mismos para anunciar y testimoniar al Señor, que es cercano, compasivo y tierno.

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Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

el próximo 10 de febrero, millones de familias celebrarán, en Asia oriental y en otras partes del mundo, el fin del año lunar. Les envío un cordial saludo, con el deseo de que esta fiesta sea una ocasión para vivir relaciones de afecto y gestos de atención que contribuyan a crear una sociedad solidaria y fraterna, en la que toda persona sea reconocida y acogida con su inalienable dignidad. Mientras invoco la bendición del Señor sobre todos, los invito a rezar por la paz que el mundo tanto anhela y que, hoy más que nunca, está en riesgo en muchos lugares. La paz no es responsabilidad de unos pocos, sino de toda la familia humana: ¡cooperemos todos para construirla con gestos de compasión y valentía!

       Y sigamos rezando por las poblaciones que sufren a causa de la guerra, especialmente en Ucrania, Palestina e Israel.

       Hoy se celebra en Italia la Jornada por la Vida, sobre el tema “La fuerza de la vida nos sorprende”. Me uno a los obispos italianos en el deseo de que se superen las visiones ideológicas para redescubrir que toda vida humana, incluso la más afectada por las limitaciones, tiene un valor inmenso y es capaz de donar algo a los demás.

Saludo a los jóvenes que han venido, de numerosos países, a la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata, que se celebrará el 8 de febrero, memoria de Santa Josefina Bakhita, la monja sudanesa que fue esclava cuando era joven. Todavía hoy, muchos hermanos y hermanas son engañados con falsas promesas y luego sometidos a explotación y abusos. Unámonos todos para luchar contra el dramático fenómeno global de la trata de seres humanos.

Oremos también por los fallecidos y los heridos víctimas de los devastadores incendios que han afectado el centro de Chile.

       Saludo a todos los que han venido de Roma, de Italia y de muchas partes del mundo. Saludo especialmente a los consagrados y consagradas de más de 60 países que participan en el encuentro "Peregrinos de esperanza por el camino de la paz", promovido por el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Saludo a los estudiantes de Badajoz (España) y a los de la Escuela salesiana "Sévigné" de Marsella; también a los fieles polacos de Varsovia y de otras ciudades; y a los grupos de San Benedetto del Tronto, Ostra y Cingoli. ¡Y veo ahí banderas japonesas! Saludo a los japoneses. Veo también banderas polacas: saludo a los polacos, y a todos ustedes, y también a los jóvenes de la Inmaculada.

       Les deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y ¡hasta la vista!

1ª lectura: La autenticidad de vuestra fe produce paciencia, para que seáis perfectos
 e íntegros.

Comienzo de la carta del apóstol Santiago 1, 1 -11

Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus en la diáspora: saludo.

Considerad, hermanos míos, un gran gozo cuando os veáis rodeados de toda clase de pruebas,
sabiendo que la autenticidad de vuestra fe produce paciencia. Pero que la paciencia lleve consigo una
obra perfecta, para que seáis perfectos e íntegros, sin ninguna deficiencia. Y si alguno de vosotros
carece de sabiduría, pídasela a Dios, que da a todos generosamente y sin reproche alguno, y él se la
concederá.

Pero que pida con fe, sin titubear nada, puesel que titubea se parece a una ola del mar agitada y
sacudida por el viento. No se crea un individuo así que va a recibir algo del Señor; es un hombre
inconstante, indeciso en todos sus caminos.

Que el hermano de condición humilde se sienta orgulloso de su alta dignidad, y el rico de su pequeñez,
porque pasará como flor de hierba. Pues sale el sol con su ardor y seca la hierba, se cae la flor y se
pierde la belleza de su aspecto; así también se marchitará el rico en sus empresas.

Salmo: Sal 118, 67. 68. 71. 72. 75. 76

R. Cuando me alcance tu compasión, Señor, viviré.

Antes de sufrir, yo andaba extraviado,
pero ahora me ajusto a tu promesa. R.

Tú eres bueno y haces el bien;
instrúyeme en tus decretos. R.

Me estuvo bien el sufrir,
así aprendí tus decretos. R.

Más estimo yo la ley de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R.

Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos,
que con razón me hiciste sufrir. R.

Que tu bondad me consuele,
según la promesa hecha a tu siervo. R.

Aleluya Jn 14, 6bc

R. Aleluya, aleluya, aleluya

V. Yo soy el camino y la verdad y la vida - dice el Señor -;
nadie va al Padre sino por mí. R.

Evangelio: ¿Por qué esta generación reclama un signo?

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 11-13

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba,
le pidieron un signo del cielo.

Jesús dio un profundo suspiro y dijo:

«¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta
generación».

Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

11/2/2024 - Domingo de la 6ª semana de Tiempo Ordinario.

1ª lectura: El leproso vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento.

Lectura del libro del Levítico 13, 1-2. 44-46

El Señor dijo a Moisés y a Aarón:

«Cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel, y se le produzca una
llaga como de lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón, o ante uno de sus hijos sacerdotes.

Se trata de un leproso: es impuro. El sacerdote lo declarará impuro de lepra en la cabeza.

El enfermo de lepra andará con la ropa rasgada y la cabellera desgreñada, con la barba tapada y
gritando: “¡Impuro, impuro!” Mientras le dure la afección, seguirá siendo impuro. Es impuro y vivirá
solo y tendrá su morada fuera del campamento».

Salmo: Sal 31, 1-2. 5. 11

R. Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito
y en cuyo espíritu no hay engaño. R.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.

Alegraos, justos,
y gozad con el Señor;
aclamadlo, los de corazón sincero. R.

2ª lectura: Sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10,31-11, 1
Hermanos:

Ya comáis, ya bebáis o hagáis lo que hagáis, hacedlo todo para gloria de Dios.

No deis motivo de escándalo ni a judíos, ni a griegos, ni a la Iglesia de Dios; como yo, que
procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propia ventaja, sino la de la mayoría, para
que se salven.

Sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo.

Aleluya Lc 7, 16

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros.

Dios ha visitado a su pueblo. R.

Evangelio: La lepra se le quitó, y quedó limpio.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 40-45
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:

«Si quieres, puedes limpiarme».

Compadecido, extendió la mano y lo tocó, diciendo:

«Quiero: queda limpio».

La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio.

Él lo despidió, encargándole severamente:

«No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación
lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio»,

Pero, cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no
podía entrar abiertamente en ningún pueblo, se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían
a él de todas partes.

10/2/2024 - Sábado de la 5ª semana de Tiempo Ordinario.

1ª lectura: Jeroboán fundió dos becerros de oro.

Lectura del primer libro de los Reyes 12, 26-32; 13, 33-34

En aquellos días, Jeroboán pensó para sus adentros:

«El reino podría volver todavía a la casa de David. Si el pueblo continúa subiendo para ofrecer
sacrificios en el templo del Señor en Jerusalén, el corazón del pueblo se volverá a su señor, a Roboán,
rey de Judá, y me matarán».

Y tras pedir consejo, el rey fundió dos becerros de oro y dijo al pueblo:

«Basta ya de subir a Jerusalén. Este es tu dios, Israel, el que te hizo subir de la tierra de Egipto», e
instaló uno en Betel y otro en Dan. Este hecho fue ocasión de pecado. El pueblo marchó delante de
uno a Betel y delante del otro hasta Dan.

Construyó lugares de culto en los altos e instituyó sacerdotes del común del pueblo que no eran
descendientes de Levi.

Jeroboán estableció una fiesta en el mes octavo, el día quince del mes, a semejanza de la que se
celebraba en Judá. Subió al altar que había edificado en Betel a ofrecer sacrificios a los becerros que
había esculpido y estableció en Betel sacerdotes para los lugares de culto que instituyo. Después de
esto, Jeroboán no se convirtió de su mal camino y siguió consagrando para los lugares de culto
sacerdotes tomados de entre el pueblo común; a todo el que deseaba, lo consagraba sacerdote de
los lugares de culto.

Este proceder condujo a la casa de Jeroboán al pecado y a su perdición y exterminio de la superficie
de la tierra.

Salmo: Sal 105, 6 7a. 19-20. 21-22

R. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.

Hemos pecado con nuestros padres,
hemos cometido maldades e iniquidades.
Nuestros padres en Egipto
no comprendieron tus maravillas. R.

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria
por la imagen de un toro que come hierba. R.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R.

Aleluya Mt 4, 4b

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

V. No solo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. R.

Evangelio: La gente comió hasta quedar saciada.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 1-10

Por aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó
a sus discípulos y les dijo:

«Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y, si los despido
a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos».

Le replicaron sus discípulos:

«¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?».

Él les preguntó

«¿Cuántos panes tenéis?».

Ellos contestaron:

«Siete».

Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los
partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente.

Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobres ellos la bendición, y mandó que los
sirvieran también.

La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran
unos cuatro mil y los despidió; y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la
región de Dalmanuta.

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